23 sept. 2012

Todos los hermosos caballos, Cormac McCarthy

Los caballos, criaturas libres y salvajes, van a ser los principales generadores de emociones y pasiones en ésta historia.
Donde el amor y la lealtad son necesarios para sobrevivir.

John Grady Cole y Lacey Rawlins deciden huir de sus hogares en Texas y cruzar la frontera a México en busca de una nueva vida y oportunidades.
En el camino conocen a Blevins, un niño con un caballo robado que les trae muchos problemas.
Cruzan la frontera luego de unos cuantos inconvenientes. Durante una tormenta el caballo de Blevins huye y los tres emprenden su búsqueda. Cuando lo encuentran, en un pueblo de México se produce un tiroteo y una persecución (digna de las mejores películas del Oeste). John y Lacey se separan de Blevins.
Siguen su camino hasta que encuentran trabajo como vaqueros en un rancho en el estado de Coahuila, propiedad de Héctor Rocha y Villarreal. El trabajo es traer de la meseta potros salvajes, para luego domarlos. Trabajo de vaqueros.
John Grady se enamora de la hija del hacendado, Alejandra, y mantienen una hermosa historia de amor.

Luego de haber leído Meridiano de sangre, me encuentro en ésta historia con paisajes áridos y secos, rocosos y desérticos...donde la mirada parece no llegar a ninguna parte.
Pero comienzo a ver leves cambios: el sol candente ya no es el sol acerado, el atardecer ..."donde las últimas sombras se extendían sobre la tierra antes de que el viento y el sol del oeste se sumergieran en un rojo sangre entre las nubes superpuestas y las distantes cordilleras se alinearan en las terminales del cielo para difuminarse del pálido al más pálido azul y después a nada en absoluto."

Personajes solitarios y de pocas palabras contrastan con la cantidad de vocabulario empleado para las descripciones.Son hombres libres, donde hacen lo que tienen que hacer, rústicos y sin miedo. Pero  percibimos sutilmente la ternura y la honestidad debajo de las capas de austeridad.
Las historias de McCarthy hay que leerlas con los sentidos alerta... hay que sentirlo. Saber percibir en un diálogo de pocas palabras la amistad o el amor, ya que no debemos aislarlos, debemos relacionarlo con el entorno.

La descripción del amor(cosa que nunca imaginé llegar a leer en una novela de McCarthy, por mi poco conocimiento del mismo) es intensa, para describirla solo voy a compartir uno de los pasajes más hermosos para mí:
"Se detuvo a medio camino para mirar atrás. De pie y temblando en el agua y no de frío porque no hacía ninguno. No le hables. No la llames. Cuando se acercó, él le tendió la mano y ella la tomó. Era tan pálida en el lago que parecía estar ardiendo. Como luz fosforescente en un bosque tenebroso."..." Como la luna que ardía sin llama. Sus cabellos negros flotaban en el agua a su alrededor, caían y flotaban en el agua. Ella le rodeó el cuello con su otro brazo y miró hacia la luna en el oeste no le hables no la llames y entonces volvió el rostro hacia él. Más dulce por el hurto de tiempo y carne, más dulce por la traición."


Las imágenes nos quedan grabadas en la retina a través de una prosa impecable, sin ser extensa ni aburrida, tanto de violencia extrema como de una gran belleza.

Nos habla de libertad a través de la relación de John Grady con los caballos. Ellos son libres y él también, se genera una relación de amor intenso y una profunda pasión.
"John Grady se había acuclillado sobre su cuello y tirado de su cabeza hacia arriba y hacia un lado y sujetaba al caballo por el hocico con la cabeza larga y huesuda apretada contra su pecho y con el aliento cálido y dulce que emanaba de los oscuros pozos de sus ollares contra su cara y cuello como noticias de otro mundo. No olían a caballo. Olían a lo que eran, animales salvajes. Sujetaba la cara del caballo contra su pecho y podía sentir en la parte interior de sus muslos palpitar la sangre a través de las arterias y podía sentir el miedo y puso la mano sobre los ojos del caballo y los acarició y no dejó ni un instante de hablar al caballo..."

Novela ágil y atrapante así como violenta, pero imprescindible para el conocimiento de éste autor tan fascinante como misterioso.
Que ha dado pocas entrevistas, salvo al New York Times en 1992, a un periódico local de la ciudad donde vive, El Paso, Texas, y a Oprah Winfrey.
Que dice no saber como iba a vivir de la escritura, pero que siempre supo que quería escribir, y que en sus libros aparecen tan pocas mujeres, porque "son duras y yo no pretendo entenderlas".
Es la primera de las tres novelas de la Trilogía de la frontera, las siguientes son En la frontera y Ciudades de la llanura, que en algún tiempito traeré por acá.
Así que espero que tengan paciencia, porque en leer no demoro, pero sí en publicar.