20 oct. 2013

Orwell, Der Níster, Onetti, Cole y Faulkner

Un paseo por los bosques narrativos...que no tiene nada que ver, (aunque en cierta medida sí,ya que esta entrada tiene que ver con la relación texto, autor y lector desde otra perspectiva) con “Seis paseos por los bosques narrativos” de Umberto Eco en ralación a la obra de Italo Calvino. Que ahora que lo escribo lo voy a anotar para leer en mi otra vida, porque en ésta no tengo espacio.

 Cuando no hay inspiración, no hay. Entonces tiene que salir de algún lado la escritura, y sólo se logra escribiendo.
 Cómo extrañaba ésto! Leyendo a otros amigos parece que el bloqueo lector y comentarista es de océano a océano. Lo mejor es desbloquear todo y seguir. 
 Este invierno leí o mejor dicho, empecé a leer muchos libros, de los cuales terminé solo algunos pocos y los otros quedaron en mi estante pendientes de volver a ser retomados.
 Mencionarlos? Y por qué no?


 “1984” Última novela de George Orwell escrita entre 1947 y 1948. Un análisis del poder y de las relaciones y dependencias que crea en los individuos. La no realización de las aspiraciones humanas y la verificación de los peores temores del control totalitarios sobre el cuerpo y la mente.

 Recomendada a pesar de no haberla terminado por saber que es demasiado buena y dejarla para disfrutarla en otro momento.  

 “Mientras agonizo” es una novela publicada en 1930 escrita por William Faulkner, uno de los novelistas más reconocidos de la literatura estadounidense del siglo XX. 

Es la quinta de su producción literaria, y fue escrita según palabras del autor, en "seis frenéticas semanas", mientras trabajaba como bombero y vigilante nocturno en la central eléctrica de la Universidad de Missisipi. Faulkner se refirió a ella como un «tour de force». El libro está narrado mediante la técnica del flujo de consciencia con 15 narradores en 59 capítulos. Es la historia de la muerte de Addie Bundren, la mujer de un humilde granjero de Misisipi, y la búsqueda de la familia, noble o egoísta, que quiere honrar su deseo de ser enterrada con «su gente» en el pueblo de Jefferson. Wikipedia

 Creo que a pesar de gustarme mucho la escritura de Faulkner, tengo la certeza que para leerlo hay que estar concentrada...y ese ingrediente me está faltando.
 “Así que cuando llegue mi hora postrera, consciente de mi deber y merecimientos, estaré rodeada de caras amantes, y me llevaré el beso de adiós de quienes me quieren como una forma de recompensa. No como Addie Bundren, que se está muriendo sola, ocultando su orgullo y su corazón roto. Y contenta de irse.”


“Novelas Breves” Juan Carlos Onetti es uno de los narradores uruguayos más destacados de la literatura del siglo XX, reconocido unánimemente por sus pares. Su obra aborda las desgracias de la vida humana desde una perspectiva que combina la pregunta existencial con la puesta en escena de la ficción y su poder de salvar a los hombres. Eterna Cadencia Editora ha reunido en un solo volumen sus novelas breves (El pozo, Los adioses, Para una tumba sin nombre, La cara de la desgracia, Jacob y el otro, Tan triste como ella y La muerte y la niña), incluyendo además un prólogo de Juan José Saer sobre ellas. Un volumen fundamental para los amantes de la literatura latinoamericana. Eterna Cadencia.  De todas, leí El pozo.


 “Ciudad abierta” de Teju Cole. 
“...y desde la primera línea sucede lo más difícil, y es que estamos escuchando una voz; una voz tranquila, que no recapitula pensamientos muy originales ni deseos sombríos o rencores macerados; una voz que nos suena común y al final del primer párrafo ya se nos ha vuelto familiar, pero que tiene a la vez la singularidad exclusiva de cada ser humano.” Biografía de Teju Cole escrita por Antonio Muñoz Molina, en la que hace referencia a Ciudad abierta.

Me pareció una buena síntesis de la novela. Y también lo que sigue...
Recomendada por Marisa del blog Offuscatio quien la terminó y reseñó de forma clarísima.
Me quedó la mitad de la novela en el tintero pero me pareció maravillosa la narrativa.

Y la última que fue la primera de otras muchas últimas y primeras, en quedar por la mitad. Tal vez por su tamaño de 883 páginas, por su peso de casi un kilo y medio o por su contenido histórico el cual requería de mí mucha paciencia, es “La familia Máshber” de Der Níster.
 Editada por la recientemente cerrada editorial Libros del silencio y traducida del yiddish por Rhoda Henelde y Jacob Abecasis.
 Una de las obras cumbre de la literatura yiddish. Retrato de un mundo en crisis (máshber significa “crisis” en hebreo). Ambientada en la ciudad ucraniana de N a finales del siglo dieciseis, analiza los conflictos entre los valores familiares, comunitarios, mercantiles, políticos y espirituales de una época en la que ya se presentían las convulsiones que traería el nuevo siglo.

“Es una voz salida de la tradición oral, la de un cuentacuentos que, al recoger sus relatos (sacándolos del sombrero), da un paso atrás para ver cómo le han salido, negando tener conocimiento de ciertos detalles, destacando otros casi arbitrariamente. Es una voz que en diversos momentos habla en un tono confidencial, contradictorio, seductor, insinuante, espinoso, perspicaz e hipnótico...”
Der Níster (“El Oculto”), seudónimo de Pinjas Kahanovich (1884-1950). Nacido en Berdíchev, Ucrania, en una carta enviada a su hermano por ayuda económica dice y se define: “Y debo escribir mi libro. Si no, dejaré de ser una persona; si no, seré borrado de la literatura y de la vida de los seres vivos. Porque no necesito decirte lo que significa ser un escritor que no escribe. Significa que no existe, que no tiene sustancia en el mundo...” Y lo escribe a pesar de las presiones políticas y económicas de la opresiva maquinaria sovietica. Esta me produce cargo de conciencia haberla dejado...

"...las he dejado avanzar por sí mismas, en silencio y pausadamente, hacia su previsto destino, hacia su históricamente ineludible última andadura: hacia el abismo.”

5 comentarios:

  1. Hola, Alessa. Ya tenía mi comentario preparado en la tablet, pero no hay forma. Bueno, te decía que la entrada que nos presentas hoy aquí parece sacada directamente de un diario de lectura, y me hecho sonreír. Parece que no soy la única que lleva un año muy irregular en lo que a lecturas se refiere. No terminado de dar con esa Novela...Respecto a Teju Cole, creo que he comentado en Twitter en algún momento que me costó demasiado meterme en la narrativa. No terminaba de encontrarle el punto. Luego, tras el viaje a Bruselas, de pronto empecé a disfrutarlo. Creo que, en cierta medida, me acostumbré al ritmo pausado (o de caminata) con que el autor narra sus días o sus encuentros con esos desconocidos que, al poco tiempo, se convierten en los rostros que encontramos en las fotos que se cuelgan en las apps desarrolladas con ese fin. Un beso,

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    1. Es que precisamente cuando hacía la entrada me acordaba de vos y de tus comentarios en algún momento, sobre la falta de concentración en la lectura. Además quería volver a escribir y así fue saliendo jeje. De Teju Cole ya hablamos, pero tal vez siga tu consejo y llegue a Bruselas y a ver que pasa. Te comenté, creo, que su "andar" me gustó mucho...

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  2. Muy buenas lecturas, me faltan Onetti y Teju Cole peroe stoy en proceso. El resto de libros es magnífico. Sé que no debo quejarme pero yo tampoco he leído todo lo que debiera en cantidad jajaja, eso sí, he leído tochos tamaño Broma infinita y por ahí me salvo jajaja. Te he dejado un mensaje en twitter, besos :)

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    1. Jose corregido el error (gracias, porque era grave jeje!) te diré que por lo que leí, con La broma infinita no me meto. Pero sí me embarco con El arcoiris, que a éstas alturas no sé que es peor jeje. Y no sé si no queda junto con los arriba mencionados... Onetti es más oscuro en su entorno, pero vale la pena conocerlo.

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    2. Me la apuntaré, ya sabes que me gustan esos lados oscuros jajaja. Yo creo que El arco iris es peor que La broma, en breve te lo diré, los sufriremos juntos ajajaj

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