20 sept. 2014

La inmortalidad por Milan Kundera

A partir del gesto de una mujer mayor, Milan Kundera elabora una novela con personajes intensos y situaciones increíbles tanto como cotidianas. Que aman y sufren, así como viven y mueren.

“Al igual que Eva provino de la costilla de Adán, al igual que Venus nació de la espuma del mar, Agnes surgió del gesto de esa señora de sesenta años que levantaba el brazo para despedirse en la piscina del instructor y cuyos rasgos ya se diluyen en mi memoria. Ese gesto despertó entonces en mí una enorme e incomprensible nostalgia y de la nostalgia surgió la figura de la mujer a la que llamo Agnes.”

Varias historias surgen de su imaginación, con la escritura en primera persona del plural  hace que te sientas partícipe de su creación. La realidad y la fantasía que Kundera presenta en éste libro se mezclan en un punto. Creo que no hay que tratar de entender la novela como una estructura lineal porque puede parecer que te vas a perder. Solo hay que dejarse llevar y dejar fluir su lectura.

“... si un lector se salta una frase de mi novela, no la entenderá, y sin embargo, ¿dónde hay en el mundo un lector que no se salte ni un solo renglón? ¿No soy yo mismo el mayor saltador de renglones y páginas?”

Utilizando las mismas palabras de Kundera, definir o contar su novela, es hacer que pierda su esencia: “Pero como la esencia de la novela consiste precisamente sólo en lo que no se puede decir más que mediante la novela, en cualquier adaptación no queda más que lo inesencial.”

Lo qué sí puedo destacar es la diversidad de temas que se plantea él mismo y nos plantea a los lectores. El mundo y su evolución pasando por la privacidad y la falta de la misma a la que hemos llegado con la aparición a las redes sociales y el poder de los medios traspasando los límites del individuo y sus derechos. “ Los derechos de la cámara quedaron por encima de todos los demás derechos...”

De como la imagología es más fuerte que la ideología y suplanta a la realidad. “ Como la realidad es para el hombre de hoy un continente cada vez menos visitado y menos amado, para lo cual tiene motivos suficientes, los veredictos de los sondeos se han convertido en una especie de realidad superior o, por decirlo de otra manera, se han convertido en la verdad. Los sondeos de opinión pública son un parlamento en sesión continua que tiene la función de crear la verdad, la verdad más democrática que jamás haya existido.”

Las ideologías pusieron en movimiento guerras y revoluciones, mientras que el mecanismo de la imagología no incide sobre la historia.
Y la inmortalidad como permanencia en la memoria, en el recuerdo colectivo y personal. A través de un diálogo imperdible entre Goethe y Hemingway después de la muerte.

“Hemingway y Goethe se alejan por los caminos del otro mundo y ustedes me preguntan qué idea es ésta de juntar ahora precisamente a estos dos. ¡Si no hay la menor relación entre uno y otro, si no tienen nada en común! ¿Y qué? ¿Con quién creen que Goethe querría pasar el tiempo en el otro mundo?”

El señor Kundera ya es inmortal. Sus libros se adhieren a la sensibilidad, llenos de sarcasmo y duras críticas a la sociedad. Donde uno puede perderse hasta reencontrarse consigo mismo.