25 jul. 2012

Meridiano de sangre, por Cormac McCarthy

Las autoridades mexicanas y del estado te Texas organizan una expedición paramilitar para acabar con el mayor número posible de indios. Es el Grupo Glanton, y tienen como líder espiritual al juez Holden, un ser violento y cruel. Nunca duerme, viola y asesina niños de ambos sexos y afirma que nunca morirá. Todo cambia cuando los carniceros de Glanton dejan de asesinar indios y empiezan a exterminar a los mexicanos que les pagan. Se instaura así la ley de la selva, el terreno moral donde la figura del juez se convierte en una especie de dios arbitrario.


"La madre muerta hace catorce años ha incubado en su seno la critatura que la llevará a la tumba"
La violencia comienza con el nacimiento y como dice Jacob Boehme "...Y es que la pena es algo que desaparece con la muerte, y muerte y agonía son la vida misma de las tinieblas."

Y tinieblas y muerte y violencia hasta su muerte en sí misma es lo que tenemos en ésta novela de principio a fin.

Con un gran dominio del lenguaje y sin adornos, mezclando los diálogos con la narración y detallando un paisaje tan austero como salvaje con todo detalle.
Donde la violencia es un acto natural y sin cuestionamientos morales y la línea entre el bien y el mal es tan fina y fácil de traspasar.
Leí esta novela sintiendo sensaciones encontradas, por momentos tenía ganas de dejarla y a su vez ganas de continuar hasta el final.

Esta vez no voy a dejar una explicación detallada de los acontecimientos de la novela.
Es mejor descubrirlos a medida que se la lee.

Lo único que voy a decir es que tiene unos personajes tan complejos y tan atrapantes. Una trama bastante lineal, por los acontecimientos en sí mismos, encadenados unos a otros, hasta llegar a un desenlace previsible y a la vez extraño.
Dejo aquí uno de los pasajes, a mi parecer, más intrigantes de la novela.

Desierto de Sonora
"Y allí estaba. Sin caballo. Simplemente él y sus piernas cruzadas, sonriendo al ver que nos acercábamos. Como si nos hubiera estado esperando. Tenía una vieja mochila de lona y un viejo sobretodo de lana colgado del hombro. En la mochila había un par de pistolas y un buen surtido de monedas, de oro y plata. Ni siquiera tenía cantimplora. Era como.... Parecía una aparición."



Este libro lo leí junto con otras personas en un grupo que es Café Literario. Dejo también para pinchar las otras reseña que hicieron los chicos:Lilvia, Leer sin prisa, Manel Ortiz.