30 oct. 2012

La felicidad de los ogros, El hada carabina y La pequeña vendedora de prosa, por Daniel Pennac

El cuarteto de Belleville” son cuatro novelas, de las que he leído tres (por ahora).
Por qué las reseño juntas? 
Porque las leí en ese órden y sin pausas entre una y otra.
Porque la cuarta no la encontré aún. 
Porque se pueden leer independiente unas de otras, ya que cada novela cierra su círculo como un mundo aparte.

Quién es Daniel Pennac...pincha aquí y conócelo en una entrevista que le hizo el escritor Ricardo Abdahllah.
 
Les presento a la familia Malausséne, del barrio Belleville, Francia. Multicultural, variopinto de nacionalidades y especie de planeta en miniatura.
Todos sus integrantes son hermanos de la misma madre pero de diferente padre. Benjamín Malausséne el mayor , de profesión chivo expiatorio y encargado de criar a sus cinco hermanos. Clara y su pasión por la fotografía, Thérése y sus visiones del futuro a través de las cartas, Jeremy casi adolescente y con tendencias terroristas y rebeldes, El Pequeño con sus lentes rosa y sus sueños que se hacen realidad, Verdún una niña con mucho carácter... y un perro epiléptico.
Además está Julia, una novia periodista que desaparece cada dos por tres y una Madre que solo aparece cuando está embarazada, para luego largarse. Junto a personajes que entra, salen o se quedan según le dé la gana a Pennac, la tribu Malaussén vive unas aventuras de lo más disparatadas como tragicómicas. 
Casi siempre están el el lugar equivocado en el momento equivocado, viviendo situaciones que rayan en el suerrealismo y que cada vez se enredan más y más sobre sí mismas impidiéndonos vislumbrar el final.
 
La felicidad de los ogros es la primera de la saga. Además de tener todos los ingredientes de una novela policial, incluye una crítica a la sociedad de consumo. El tema del nazismo, llevado a cabo por unos vejetes adorables que se dedican a explotarse (literalmente).


El hada carabina, la segunda, y a mi gusto la mejor de las tres. Los mismos vejetes de la anterior, venidos a menos, que se drogan incentivados por una misteriosa enfermera, ancianas que andan armadas hasta los dientes y disparan a troche y moche, un poderoso arquitecto que compra casitas de poco valor para construir grandes superficies. Y seguimos...

Con la tercera, La pequeña vendedora de prosa. Que está dedicada: “A la memoria de john Kennedy Toole, que murió por no haber sido leído, y de Vassili Grossman que murió por haberlo sido”. Una cárcel modelo que incentiva el arte y la creatividad de sus presos, un nuevo integrante en la familia Malausséne, un asesinato, la identidad de la literatura (planteo de Pennac como telón de fondo)y de crítica a las editoriales...y Benjamín en el lugar correcto y el momento equivocado.

El señor Malausséne, la cuarta. Aún no la he leído pero sé que cuando la consiga la disfrutaré muchísimo.

Me he encontrado con pocos libros que al leerlos se me ha escapado una carcajada... o varias, de esas que la gente te mira y piensa que estás loco por reírte solo y fuerte. Andrea Camilleri y Daniel Pennac, ambos me han hecho pasar algún que otro momento de verguenza y muchos de diversión.

...”Era de ese tipo de furiosos en quienes el gesto precede siempre a la palabra. Antes de que yo pudiera responder, el pie de la lámpara, recuperando su primigenia función de maza tropical, había caído sobre el ordenador, cuya pantalla se esparció hecha pálidos añicos. Un agujero en la memoria del mundo. Y como si eso no bastara, mi gigante martilleó la consola hasta que el aire quedó saturado de símbolos devueltos ay la inicial anarquía de las cosas.”
Caguendiós, si le dejaba hacer íbamos a caer de nuevo en la prehistoria.”

Es una lectura ágil y sumamente divertida. Con un lenguaje sin complicaciones estilísticas y poco complicado.
Una trama lineal y cómoda para el lector. Con dialogos directos y con mucha jerga barrial . Creativo, mordaz, satírico y cínico.
Como dije antes las situaciones rayan en el surrealismo, risibles y absurdas.
Pennac es capaz de crear personajes con pocas palabras y de hacernos reír y pensar a la vez. Nos arrulla con tanta verborragia e intrincadas historias. 
Si quieren pasar un momento de lectura ágil y divertida...pues consiganse a Pennac :)

Dejo el enlace a la reseña de @yossibarzilai de otra de sus obras: Como una novela.

Aclaración: sé que los tíldes en francés son para el otro lado, pero no los encontré en mi compu y los dejé así.