30 dic. 2013

Top 11 de libros (no me gustan los números pares)

No acostumbro a hacer balance de mi vida, mucho menos de los libros. Pero a veces uno se contagia de ver tanta lista que sale y otro tanto que publican los amigos, que termina poniendose a pensar.
 Sin ironías, pero de ese humo que sale de mi cabeza salió ésta lista de los libros que han dejado huella en mis recuerdos.
Ni pensar en hacer una de los libros que voy a leer en el 2014, si apenas puedo comprometerme en una lectura conjunta, ni hablar de  todo el año con más de un libro.
Los libros los elijo según mi estado de ánimo, la cantidad de  trabajo, el estado del tiempo y la estación del año. Eso sí, todos los libros de ésta lista han sido recomendados por ustedes.
Y como me estoy poniendo sentimental aprovecho para darles las gracias por seguir mis entradas a pesar de la poca continuidad y por alentarme con sus comentarios.
Ahí va mi lista y mis mejores deseos para que todos tengan un excelente comienzo de 2014!
  •  Matadero cinco, Kurt Vonnegut
  • El ruletista, Mircea Cartarescu
  • El libro de la risa y el olvido, Milan Kundera
  • El escritor comido, Sergio Bizzio
  • Las cartas que no llegaron, Mauricio Rosencof
  • En la frontera, Cormac McCarthy
  • Jerusalen, Goncalo M.Tavares
  • La casa de papel, Carlos Maria Domínguez
  • La ciudad, Mario Levrero
  • Paradero desconocido, Kressmann Taylor
  • El resplandor, Stephen King
 Los lectores espiamos la biblioteca de los amigos, aunque sólo sea por distraernos. A veces para descubrir un libro que quisiéramos leer y no tenemos, otras por saber qué ha comido el animal que tenemos enfrente. Dejamos a un colega sentado en la sala y de regreso lo hallamos invariablemente de pie, husmeando en nuestros libros. La casa de papel, Carlos M. Domínguez

23 nov. 2013

Intimidad de Hanif Kureishi




“Ésta es la noche más triste, porque me marcho y no volveré. Mañana por la mañana, cuando la mujer con la que he convivido durante seis años se haya ido a trabajar en su bicicleta y nuestros hijos estén en el parque jugando con su pelota, meteré unas cuantas cosas en una maleta, saldré discretamente de casa, esperando que nadie me vea, y tomaré el metro para ir al apartamento de Víctor.”

Así comienza y a la vez se resume el argumento de ésta novela.
Kureishi cava profundo y saca los pensamientos más sórdidos y ocultos del ser humano a partir de una decisión ya tomada.
Es un diálogo interno, abierto y honesto; un debate consigo mismo, la muerte del amor. La contraposición entre la pasión y el deber es contada sin tapujos, desnudando su alma sin temor a ser juzgado.
Reflexiona sobre el fracaso: "no es algo que se pueda controlar, no depende de uno", y el deseo: "Me interesa cómo nos sorprendemos a nosotros mismos y cómo quedamos reducidos por el deseo". Los instintos primarios surgen en el protagonista dando lugar a sentimientos confusos e inconfesables para cualquiera.
Es una obra compleja en su contenido, pero sencilla en su forma.


“La gente no quiere que disfrutes demasiado, creen que es malo para tí. Podrías empezar a desearlo a todas horas. ¡Qué perturbador es el deseo! Es un demonio que nunca duerme ni se está quieto. El deseo es travieso y no se pliega a nuestros ideales, y por eso tenemos tanta necesidad de ellos. El deseo se mofa de todos los esfuerzos humanos y los hace dignos de consideración. El deseo es el anarquista primigenio y el primer agente secreto; no es sorprendente que la gente quiera verlo arrestado y a buen recaudo. Y justo cuando creemos que lo tenemos bajo control, nos defrauda o nos llena de esperanza. El deseo me hace reír porque nos convierte a todos en idiotas. De todas formas, más vale ser idiota que fascista.”

Para leerlo tuve que tomar distancia de mis prejuicios y juicios, relajarme, no cuestionar al autor y disfrutar de éste maravilloso relato.

“Sin embargo, qué es lo que me hace creer que debería conseguir lo que quiero? Desde luego, no puedes estar reemplazando constantemente a la gente que no sacia tus necesidades.”

Hanif Kureishi es de orígen pakistaní nacido en Inglaterra. Ray Loriga (escritor y director de cine español) lo define así: Kureishi es un escritor joven, capaz de reconocer algo del desasosiego de kerouac y reciclarlo en un libro de colores y olores inconfundiblemente británicos y capaz de hablar de Sam Shepard, de los Rolling Stones, David Bowie, Scorsese, los Doors, Nick Lowe, Elvis Costello, los Sex Pistols o Ian Dury con propiedad, con un estilo sencillo y un sentido del humor brillante, pero no frío, que lo cuestiona todo, incluido al propio autor, con asombrosa sinceridad.


20 oct. 2013

Orwell, Der Níster, Onetti, Cole y Faulkner

Un paseo por los bosques narrativos...que no tiene nada que ver, (aunque en cierta medida sí,ya que esta entrada tiene que ver con la relación texto, autor y lector desde otra perspectiva) con “Seis paseos por los bosques narrativos” de Umberto Eco en ralación a la obra de Italo Calvino. Que ahora que lo escribo lo voy a anotar para leer en mi otra vida, porque en ésta no tengo espacio.

 Cuando no hay inspiración, no hay. Entonces tiene que salir de algún lado la escritura, y sólo se logra escribiendo.
 Cómo extrañaba ésto! Leyendo a otros amigos parece que el bloqueo lector y comentarista es de océano a océano. Lo mejor es desbloquear todo y seguir. 
 Este invierno leí o mejor dicho, empecé a leer muchos libros, de los cuales terminé solo algunos pocos y los otros quedaron en mi estante pendientes de volver a ser retomados.
 Mencionarlos? Y por qué no?


 “1984” Última novela de George Orwell escrita entre 1947 y 1948. Un análisis del poder y de las relaciones y dependencias que crea en los individuos. La no realización de las aspiraciones humanas y la verificación de los peores temores del control totalitarios sobre el cuerpo y la mente.

 Recomendada a pesar de no haberla terminado por saber que es demasiado buena y dejarla para disfrutarla en otro momento.  

 “Mientras agonizo” es una novela publicada en 1930 escrita por William Faulkner, uno de los novelistas más reconocidos de la literatura estadounidense del siglo XX. 

Es la quinta de su producción literaria, y fue escrita según palabras del autor, en "seis frenéticas semanas", mientras trabajaba como bombero y vigilante nocturno en la central eléctrica de la Universidad de Missisipi. Faulkner se refirió a ella como un «tour de force». El libro está narrado mediante la técnica del flujo de consciencia con 15 narradores en 59 capítulos. Es la historia de la muerte de Addie Bundren, la mujer de un humilde granjero de Misisipi, y la búsqueda de la familia, noble o egoísta, que quiere honrar su deseo de ser enterrada con «su gente» en el pueblo de Jefferson. Wikipedia

 Creo que a pesar de gustarme mucho la escritura de Faulkner, tengo la certeza que para leerlo hay que estar concentrada...y ese ingrediente me está faltando.
 “Así que cuando llegue mi hora postrera, consciente de mi deber y merecimientos, estaré rodeada de caras amantes, y me llevaré el beso de adiós de quienes me quieren como una forma de recompensa. No como Addie Bundren, que se está muriendo sola, ocultando su orgullo y su corazón roto. Y contenta de irse.”


“Novelas Breves” Juan Carlos Onetti es uno de los narradores uruguayos más destacados de la literatura del siglo XX, reconocido unánimemente por sus pares. Su obra aborda las desgracias de la vida humana desde una perspectiva que combina la pregunta existencial con la puesta en escena de la ficción y su poder de salvar a los hombres. Eterna Cadencia Editora ha reunido en un solo volumen sus novelas breves (El pozo, Los adioses, Para una tumba sin nombre, La cara de la desgracia, Jacob y el otro, Tan triste como ella y La muerte y la niña), incluyendo además un prólogo de Juan José Saer sobre ellas. Un volumen fundamental para los amantes de la literatura latinoamericana. Eterna Cadencia.  De todas, leí El pozo.


 “Ciudad abierta” de Teju Cole. 
“...y desde la primera línea sucede lo más difícil, y es que estamos escuchando una voz; una voz tranquila, que no recapitula pensamientos muy originales ni deseos sombríos o rencores macerados; una voz que nos suena común y al final del primer párrafo ya se nos ha vuelto familiar, pero que tiene a la vez la singularidad exclusiva de cada ser humano.” Biografía de Teju Cole escrita por Antonio Muñoz Molina, en la que hace referencia a Ciudad abierta.

Me pareció una buena síntesis de la novela. Y también lo que sigue...
Recomendada por Marisa del blog Offuscatio quien la terminó y reseñó de forma clarísima.
Me quedó la mitad de la novela en el tintero pero me pareció maravillosa la narrativa.

Y la última que fue la primera de otras muchas últimas y primeras, en quedar por la mitad. Tal vez por su tamaño de 883 páginas, por su peso de casi un kilo y medio o por su contenido histórico el cual requería de mí mucha paciencia, es “La familia Máshber” de Der Níster.
 Editada por la recientemente cerrada editorial Libros del silencio y traducida del yiddish por Rhoda Henelde y Jacob Abecasis.
 Una de las obras cumbre de la literatura yiddish. Retrato de un mundo en crisis (máshber significa “crisis” en hebreo). Ambientada en la ciudad ucraniana de N a finales del siglo dieciseis, analiza los conflictos entre los valores familiares, comunitarios, mercantiles, políticos y espirituales de una época en la que ya se presentían las convulsiones que traería el nuevo siglo.

“Es una voz salida de la tradición oral, la de un cuentacuentos que, al recoger sus relatos (sacándolos del sombrero), da un paso atrás para ver cómo le han salido, negando tener conocimiento de ciertos detalles, destacando otros casi arbitrariamente. Es una voz que en diversos momentos habla en un tono confidencial, contradictorio, seductor, insinuante, espinoso, perspicaz e hipnótico...”
Der Níster (“El Oculto”), seudónimo de Pinjas Kahanovich (1884-1950). Nacido en Berdíchev, Ucrania, en una carta enviada a su hermano por ayuda económica dice y se define: “Y debo escribir mi libro. Si no, dejaré de ser una persona; si no, seré borrado de la literatura y de la vida de los seres vivos. Porque no necesito decirte lo que significa ser un escritor que no escribe. Significa que no existe, que no tiene sustancia en el mundo...” Y lo escribe a pesar de las presiones políticas y económicas de la opresiva maquinaria sovietica. Esta me produce cargo de conciencia haberla dejado...

"...las he dejado avanzar por sí mismas, en silencio y pausadamente, hacia su previsto destino, hacia su históricamente ineludible última andadura: hacia el abismo.”

21 jul. 2013

Lo bello y lo triste por Yasunari Kawabata

Cada libro nos deja una huella y sensaciones diferentes.
Visualizamos los paisajes con las descripciones de Cormac McCarthy, sentimos la risa y el dolor con Milan Kundera y hasta llegamos a oler con José Saramago.
Kawabata llenó mi imaginación de imágenes hermosas con colores vívos como el púrpura, el rojo, el verde y el carmesí de las puestas de sol y de los jardínes orientales como El Templo del Musgo y el Pabellón de Plata. En contraposición dejó una huella perceptible de soledad en toda esa belleza.

"El fulgor rojizo se elvaba a gran altura sobre el horizonte. Los cálidos tonos purpúreos sugerían la presencia de alguna sutil capa nubosa. Las puestas de sol púrpuras eran muy poco habituales. Las gradaciones de color del oscuro al claro eran tan delicadas como si se las hubiera logrado pasando un ancho pincel sobre un papel de arroz mojado. La suavidad de aquel púrpura anunciaba la llegada de la primavera. en un sector la bruma era rosa. Allí debía de estar ocultándose el sol".

Los paisajes son pintados con pincel y  palabras de forma magistral hasta hacernos sentir el aroma de las flores. Las campanas de los templos de Kioto que suenan cada fin de año, y que el personaje de Oki viaja para escuchar, son un claro símbolo de ésta soledad. Cuando suenan todo calla, nada se escucha más que sus 108 sones y luego un gran silencio.

Kawabata define su obra como un intento de hallar la armoría ente el hombre, la naturaleza y el vacío.
Su percepción de la belleza la describe con ésta imágen: 
“Al día siguiente ascendieron hasta el templo del Monte Kumara y llegaron allí hacia el atardecer. Los fieles se congregaban en el predio del templo. El tardío crepúsculo de un largo día de mayo desdibujaba ya los picos y los bosques vecinos. La luna llena asomaba por sobre las Colinas Orientales, más allá de Kyoto. A izquierda y derecha del recinto central del templo ardían grandes hogueras. Los sacerdotes habían salido y comenzaban a entonar los sutras. El sacerdote principal, que llevaba vestiduras escarlatas, entonaba las palabras, repetidas luego por los demás. Los acompañaba un armonio. (…) Justo enfrente del recinto central se había instalado un gigantesco cuenco de sake, que contenía agua, en la cual se reflejaba la luna. Los fieles iban desfilando para que se vertiera agua de ese cuenco en sus palmas ahuecadas. Después de hacer una reverencia, la bebían. Otoko y Keiko hicieron lo mismo”
 
El alma femenina es analizada de manera minuciosa por el autor. Los sentimientos de las diferentes mujeres que tiene como nexo al personaje de  Oki son expresados y desgranados hasta las lágrimas. En cambio a los personajes masculinos los muestra incapaces de comprender éstos sentimientos.

"-Ahora siento tu perfume.
-Mi perfume?
-El olor a mujer.
-Si?Es por el calor...Lo siento.
-No se trata de eso. Me refiero al aroma agradable de la mujer.
Se refería al aroma que surge naturalmente de la piel de una mujer que yace en brazos de un amante. Toda mujer lo tiene, hasta las adolescentes. No sólo excita al hombre sino que le da confianza y lo gratifica. La disposición de una mujer a entregarse parece emanar de todo su cuerpo."