25 ago. 2012

Las cartas que no llegaron de Mauricio Rosencof


“…te escribo para escribirme…lo que hoy por hoy siento es que yo, hoy, soy vos…”
“Estas cartas nunca te van a llegar, Isaac. O te van a llegar cuando ya no estemos, y entonces será para nosotros una forma de estar.
Tal vez las cartas las escriban otros. Que Moishe sepa que también son nuestras, para que sepa qué fue de sus tíos, de sus primos, de sus abuelos. Queremos formar parte de su memoria, Isaac.
Cada uno de nosotros es cada uno y todos los demás. También Moishe. Moishe es él y todos los demás. Moishe es su gato y sus padres. Es su hermano que va a morir y su amigo Fito. Moishe es también todos nosotros.”

No es precisamente así como comienza ésta novela, tan solo son unos párrafos que a mi parecer y con pocas palabras pueden llegar a describir el contenido de la misma.

Autobiográfica, contada en la primera parte por un Mauricio niño y su visión del mundo desde ahí; y la segunda y tercera parte por el adulto, vista desde la cárcel. Una peculiaridad de la novela es que no tiene  adjetivos, porque según Rosencof, “adjetivar hace perder sentido a los hechos”.

Mediante Las cartas Rosencof nos dibuja un relato de la época y del convulsionado momento político que vivía el Uruguay en 1970, como así paralelamente nos cuenta los horrores de los campos de concentración nazi en la Segunda Guerra Mundial.
El contenido de esta historia es profundo y triste, es la búsqueda de la identidad y las raíces de Rosencof. Pero también es la de todos los uruguayos, ya que todos somos descendientes de algún lugar de Europa, que hemos perdido nuestras raíces y nuestra identidad colectiva. Y a su vez  hemos padecido esa dictadura y vivido esas pérdidas de familiares.

Para poder sobrevivir a los horrores de la cárcel, donde la humillación y la tortura,  el aislamiento, la soledad, la incomunicación eran su diario vivir; comenzó a recrear su infancia e inventar unas cartas en las que su familia de Polonia contaba como fue desapareciendo de a poco en el holocausto nazi.  El no saber, la no certeza de dónde están las personas que amamos.

“Una noche, ¿sabes?, una muchacha de nuestra barraca empezó a dar gritos terribles mientras dormía; unos minutos después, todas estábamos gritando sin saber por qué. ¿Por qué?
Pienso que ese sonido lastimoso que, en ocasiones-sólo Dios sabe cómo- cruza los aires como un pájaro sin cuerpo, es una expresión reconcentrada del último vestigio de la dignidad humana.
Es la forma, tal vez la única, que tiene un hombre de dejar huella; de decir a los demás cómo vivió y murió”

Le  escribe a su padre. La cárcel, como es su vida(o “no vida”) desde su “dos por dos metros”. Intentando recomponer la memoria perdida en el tiempo, la de sus padres, su hermano y su familia en Polonia.
Todo escrito desde su memoria, sin papel ni lápiz.
 Las costumbres de un Montevideo de principios del siglo XX, donde cuando venía el cartero se lo invitaba a entrar a la casa y lo convidaban con algo para tomar. Donde las casas eran habitadas por muchas personas, se alquilaban habitaciones, para poder sobrevivir a las vicisitudes de los malos tiempos. El barrio, los personajes que lo habitaban (que además están en la novela), las películas de Chaplin vistas en el cinematógrafo del barrio, recuerdos de su madre, su padre sastre y el Sindicato de la Aguja, la tristeza  cuando dejaron de llegar noticias de su familia, la muerte de su hermano y su propio encarcelamiento.

“Y estas son las cartas, mi Viejo, que te quise escribir desde donde escribir no se podía, y que te escribo hoy, mi Viejo, desde donde sí puedo, junto a una ventana que durante tantas eternidades no tuve,…”

“La memoria es como un rescoldo que no se apaga jamás. Basta que un olor o un sonido, aunque sea en la forma de un leve viento, golpeen una neurona dormida para que todo se encienda de nuevo”, “Fue un ejercicio sin el cual difícilmente hubiera podido seguir vivo. Somos nuestra memoria y basta con que un pequeño estímulo la active para que ocurran cosas extraordinarias”. Relató Mauricio Rosencof en una entrevista.

Es una historia que debió ser contada y debe ser leída. Todos somos parte de la historia. Todos tenemos un pasado en común y debemos conocerlo. 

Las cartas que no llegaron ha sido publicada en Alemania, Estados Unidos, España, Italia y Polonia. Escrita en el año 2003 y publicada por Alfaguara.

Mauricio Rosencof

Dramaturgo, poeta, novelista, periodista…
Uno de los autores contemporáneos de éste país con más repercusión internacional.
Nació en Florida y, tras una corta carrera como periodista y actor, se decantó por la dramaturgia con el estreno en 1960 de su primera obra, El Gran Tuleque.

Fundador de la Unión de Juventudes Comunistas y dirigente del Movimiento Nacional de Liberación Tupamaro, en 1972 fue detenido y torturado brutalmente. Tras el golpe de Estado de 1973 fue declarado "rehén" junto a ocho reclusos más. Permanecer en ese estado suponía la muerte inmediata si algún acto exterior amenazaba la seguridad de las Fuerzas Armadas.

Tras doce años de cárcel y horror, que no lograron acabar ni con el hombre ni con el dramaturgo, fue liberado en 1985. Su estancia en la cárcel está documentada detalladamente en los tres tomos que escribió con E. Fernández Huidobro titulados Memorias del calabozo.

16 comentarios:

  1. Aunque no conocía el autor y poco (o nada) sé sobre la Historia de Uruguay, las novelas ambientadas en el período de la Segunda Guerra Mundial suelen gustarme. Por ahora, me guardo esta cita en mi cuaderno rojo: “La memoria es como un rescoldo que no se apaga jamás". ¡Gracias por la descubierta! Un abrazo.

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    1. Espero que algún día leas este o cualquier otro Marisa, porque sé que te va a gustar. Es uno de los mejores escritores que tiene Uruguay. Todas sus novelas tienen una profundidad que atrapa.
      Esa frase la saqué de una entrevista que le hicieron con respecto a la publicación del libro...te da una idea de lo brillante que es.
      Lo admiro muchísimo..creo que se nota eh? ;)
      Un beso!

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    2. ¿Recomiendas alguno en concreto?

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    3. Si querés saber un poco de lo que ocurrío durante la dictadura en Uruguay, lee Memorias del calabozo que es testimonial.Si te gusta la poesía lee Conversaciones con la alpargata, excelente, escrito también desde la carcel, por pedidos de compañero y otros para seres queridos. Una historia muy montevideana es Medio Mundo y El barrio era una fiesta.
      Hay más que aún no he leído, pero todos son diferentes en estilos pero en contenidos intensos y siempre reflejan nuestra sociedad.
      Un beso :)

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  2. Tengo un gran amigo paisano tuyo que me hablaba mucho de este autor. Casi se sabe las obras al dedillo, yo, en cambio, aún no he tenido la oportunidad de conocerlo pero me llevo el título. Tu entusiasmo me ha recordado a él y a cuanto le gustaba este autor. Un beso :)

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    1. Si Jose, su obra te pone la piel de gallina, y es que es el reflejo de su vida. No te arrepentirás si lo lees algún día.
      Un beso

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  3. Que gran reseña, hecha desde el corazón.
    Denotas en cada palabra tu admiración por su obra y su persona.
    He disfrutado mucho leyendo tus palabras.
    Un saludo :)

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    1. gracias Ale, dudé mucho de como hacer ésta reseña,y cuando la terminé no estaba segura de haber sido clara...pero veo que primó el sentimiento. Es que éste autor, es admirado no sólo por su obra si no por su vida y su persona.
      Beso

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  4. Una reseña impresionante, me ha gustado lo que describes de las formas, algo que no me suele pasar... y me ha gustado el sentimiento que se trasluce de tus palabras.
    Lo buscaré, estoy segura de que merece la pena.
    Besos

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    1. Te va a gustar, estoy segura. Es una lectura ágil y atrapante. Y es un gran escritor, profundo y real.
      Besos!!

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  5. Nunca había oído hablar de esta novela, con este particular título, pero por lo que dices tiene muy buena pinta! Me lo miraré, pero es que tengo taaantos pendientes...
    Un beso

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  6. Si en algún momento encuentras cualquier libro de él, no dejes de leerlo, no te vas a arrepentir. Son libros cortos y vale la pena!
    Besos!

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  7. me pasa igual nunca habia escuchado de este libro pero tiene muy buena pinta y se ve reinteresantee espero poder encontrarlo

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    1. Es interesante,es un buen autor.Contame si encontraste alguno de él y qué te pareció!
      Un beso y gracias por pasar por acá :)

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  8. Acabo de leer "Las cartas que no llegaron". Me gusta leer y escribir. Todo en el libro me conmovió: su manera de manejar el lenguaje del niño, como pinta el Holocausto sin morbosidad pero con realismo, la devoción por su madre, la relacíon con su padre y el final ni que hablar.Voy por la segunda leída, copiándome las metáforas.
    IRENE URIZA ( desde Argentina)

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  9. Hola Irene! Qué bueno encontrar alguién que lo perciba a Rosencof como yo. A mí me parece un gran escritor. En dónde más sentí el dolor es en la relación con el padre, sus visitas y sus silencios a la cárcel, esa relación es maravillosa. Su estadía en la cárcel fué muy dura y es adimirable como luego de una experiencia así surgen tan hermosas palabras en sus libros.
    Bienvenida y gracias por pasar por acá.
    Un beso

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