2 may. 2014

El guardián entre el centeno por J.D.Salinger

Crear un personaje adolescente, narrar en primera persona, expresar los sentimientos y emociones confusas y cambiantes, creo que debe ser algo difícil para un adulto.
Pero Salinger lo hace tan bien que, aunque en algún momento el libro me pareció para adolescentes, recordé que yo también fui adolescente y me dí cuenta que éste libro está escrito para los adultos.
Entrar en sus páginas es ir de la mano por la ciudad de Nueva York, oscura, gris, nocturna y silenciosa. Conociendo personajes estrafalarios y lugares extraños
J.D.Salinger logra que me pegue, como el frío, a la piel de Holden, a su dolor por la pérdida de uno de sus hermanos, a su frustración por ser expulsado por tercera vez de la escuela, su odio al mundo adulto y a la rigidez e impostura social, a su desorientación en la vida. Leo y siento la ternura y el gran amor al hablar de su hermana pequeña y su admiración por su hermano mayor.(que debe estar en una edad intermedia entre los adultos y los jóvenes, por los sentimientos de amor-odio que no sabe con cual quedarse)

Creo que a pesar de todo el misterio que rodea la vida de J.D.Salinger, éste libro es una mirada interior, que bien podría haber sido la suya.


“-Te has hartado alguna vez de todo?-le dije- Has pensado alguna vez que a monos que hicieras algo enseguida el mundo se te venía encima? Te gusta el colegio?
-Es un aburrimiento mortal.
-Lo que quiero decir es si lo odias de verdad- le dije- Pero no es sólo el colegio. Es todo. Odio vivir en Nueva York, odio los taxis y los autobuses de Madison Avenue, con esos conductores que siempre te están gritando que te bajes por la puerta de atrás, y odio que me presenten a tíos que dicen que los Lunt son unos ángeles, y odio subir y bajar siempre en ascensor, y odio a los tipos que me arreglan los pantalones en Brooks, y que la gente no pare de decir...”


""Nada cambiaba. Lo único que cambiaba era uno mismo. No es que fueras mucho mayor. No era exactamente eso. Sólo que eras diferente.Eso es todo. Llevabas un abrigo distinto, o tu compañera tenía escarlatina, o la señorita Aigletinger no había podido venir y nos llevaba una sustituta, o aquella mañana habías oído a tus padres pelearse en el baño(...)Vamos, que siempre pasaba algo que te hacía diferente.""



"-¿Sabes lo que me gustaría ser? ¿Sabes lo que me gustaría ser de verdad si pudiera elegir?
-¿Qué?
-¿Te acuerdas de esa canción que dice "Si un cuerpo coge a otro cuerpo, cuando van entre el centeno..."?Me gustaría...
-Es "Si un cuerpo encuentra a otro cuerpo, cuando van entre el centeno"-dijo Phoebe-. Y es un poema. Un poema de Robert Burns."

Jerome David Salinger (1919-2010) fue un escritor estadounidense conocido principalmente por su novela El guardián entre el centeno, que se convirtió en un clásico de la literatura moderna estadounidense casi desde el mismo momento de su publicación, en 1951.

7 comentarios:

  1. El caso es que leí el libro hace muchísimo y no sé bien si me acabó gustando o no. Eso sí, me dejó con buenas sensaciones.

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    1. Si, ví en tu vblog que no te gustó mucho. Es un libro que puede no gustar. A mí al principio me costó encontrarle el sentido.

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  2. Yo sostengo, sin embargo, que Salinger no creó a un adolescente, sino que le dio identidad a una etapa evolutiva que a partir de esa novela en particular se convierte en un espacio habitable ... luego vendrá todo lo demás, el fomento al consumo, el oportunismo mercantil, etc. pero esa, esa es otra historia. Cariños, ah por cierto muy buen blog, felicitaciones

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    1. Hola Jula, tenés un buen punto de vista. Yo no lo había visto así. Sí, creo que el personaje es un relfejo de un momento social y particular historicamente. Un beso y gracias por pasar a leer y compartir tu opinión.(aunque me quedo con ganas de que te explayes algo más :D)

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    2. Perdón por los errores Julia.

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  3. Comparto y suscribo tus apreciaciones, Ale. Hemos leído la misma edición. Lamento no haberlo hecho hace muchos años. Hoy supone un libro del ayer, como cuando te pones una prenda que tenías guardada en tu placard después de muchos años de olvido; está pasado de moda pero mantiene su encanto.
    Un beso para vos.

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    1. Es tal cual lo decís. Es generacional y no jaja!
      Besos

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